Nacer con respeto: campaña 8M
Quito, 8 de marzo de 2026
En Ecuador, muchas mujeres han vivido experiencias de maltrato, desinformación o procedimientos sin consentimiento durante controles ginecológicos, el embarazo, el parto o el posparto. Nombrar esta realidad es importante, no para confrontar, sino para prevenir, mejorar la calidad de la atención y garantizar que cada mujer viva una maternidad segura, digna y libre de violencia.
Desde Fundación Pachamama, a través del programa Ikiama Nukuri, trabajamos por la salud materno-infantil poniendo a las mujeres en el centro: información, derechos, acompañamiento y respeto intercultural. Este 8M lanzamos la campaña “Nacer con respeto”, un proceso de sensibilización que busca visibilizar la violencia gineco-obstétrica (VGO) como una forma de violencia de género, fortalecer el conocimiento de derechos y abrir espacios concretos para transformar prácticas normalizadas.
¿Qué es la violencia gineco-obstétrica?
La violencia gineco-obstétrica es una vulneración de derechos en la atención ginecológica u obstétrica. Según el Manual de Buenas Prácticas del Ministerio de Salud Pública, afecta derechos fundamentales como la autonomía, integridad, respeto, igualdad y no discriminación.
Puede expresarse de muchas formas: trato deshumanizado, comentarios humillantes, falta de información, procedimientos sin consentimiento o discriminación por pertenencia étnica, idioma, edad o condición social.
Visibilizar la VGO es prevención: cuando una mujer conoce sus derechos, está más preparada para pedir información clara, consentimiento y un trato digno.
El enfoque intercultural: el parto también es cultura
En territorios amazónicos, la atención materna enfrenta desafíos particulares: distancias, barreras de acceso y, a veces, barreras culturales y de idioma. Por eso, la interculturalidad es clave. El Manual del MSP explica que el enfoque intercultural implica respeto y valoración de la diversidad cultural, con un diálogo que reconoce al “otro” sin barreras ni jerarquías.
Para Fundación Pachamama, esto significa construir confianza, reconocer saberes comunitarios (incluido el rol de las parteras) y garantizar una atención segura y digna.
Buenas prácticas que protegen derechos
Entre las prácticas esenciales para prevenir la VGO se destacan:
Información clara y comprensible antes de cada procedimiento.
Consentimiento informado y respeto a la decisión de la mujer.
Trato digno, sin discriminación, y posibilidad de acompañamiento elegido por la mujer cuando sea posible.
Tres activaciones en marzo
La campaña “Nacer con respeto” se desarrollará en tres momentos:
Infografías educativas para explicar qué es la VGO, cómo reconocerla, qué derechos la protegen y por qué el enfoque intercultural es parte de una atención de calidad.
Videos testimoniales para escuchar vivencias de parteras y comprender cómo se experimenta la atención cuando falta respeto e interculturalidad.
Taller de sensibilización (fin de mes) con servicios de salud y sistemas de protección, para fortalecer el diálogo, promover buenas prácticas y construir compromisos de mejora.
Un compromiso desde Ikiama Nukuri
Visibilizar la violencia gineco-obstétrica es un acto de cuidado. Informar sobre derechos salva vidas. Y crear espacios de sensibilización abre caminos para una atención materna más humana, segura e intercultural.
Desde Ikiama Nukuri, Fundación Pachamama reafirma su compromiso con la salud materno-infantil: más información, más derechos, más vida.
Para más información o para unirse a nuestras campañas de acción, visita www.pachamama.org.ec o contacta a info@pachamama.org.ec.